PERCEPCION DEL CUERPO
Para los antiguos egipcios, el ser huamano estaba compuesto por
trescientos elementos, tanto tangibles como intangibles. Actualmente la
naturaleza de la mayoría de estos elementos es difícil de entender, ya que
difiere de nuestra concepción espiritual, por lo que no tenemos palabras
exactas para designarlos.
En los textos egipcios se suponía que el hombre poseía un cuerpo jat,
un cuerpo espiritual sahu, "espíritu" ba, un
"doble" ka, inteligencia ju, su sombra jaibit,
una forma sejem, un corazón o mente ib, y un nombre ren.
El cuerpo, liberado de la mayoría de las partes fácilmente corruptibles, para
ser preservado, era limpiado con natrón, rellenado de especias y plantas
aromáticas, envuelto con vendas de lino, y protegido por amuletos y textos
religiosos, aguardando en su tumba la visita de su ba. Quizás preservado
hasta que sucediera su resurrección.
SAHU:
Ib:
El ib,
ab, o hati simbolizado por el corazon, fue considerado la sede de los
pensamientos y las emociones según las creencias egipcias. Era uno de los
elementos espirituales más importantes. Esto se evidencia por muchas expresiones
cotidianas en la lengua egipcia que incorporan la palabra ib, como aut-ib
"alegría" (amplio corazón). Fue representado como el elemento que se
contrapesaba con el símbolo de Maat en el Juicio de Osiris.
KA:
Ka (kȝ en egipcio) era una pizca del principio universal e inmortal
de la vida. Ka es un concepto semejante al de la "fuerza
vital", lo que diferencia a una persona viva de otra muerta, muerte que
ocurría cuando ka abandonaba el cuerpo. Se pensaba que el Ka era
creado por Jnmun, en
su rueda de alfarero, para ser depositado en los hijos en el momento de su
concepción.
Los egipcios también creyeron que el Ka se sostenía por medio del
alimento y la bebida. Por esta razón eran presentadas a los muertos ofrendas de
alimento y bebida, aunque era el Ka (k3) de las ofrendas lo que este
consumía, no la parte física del alimento.
Ba:
El Ba (bȝ en egipcio) es el concepto más cercano a
la noción occidental de alma. Es la parte trascendente que permanecería con el
cuerpo tras la muerte del individuo. También era lo que hace único a un ser,
similar a la noción de "personalidad". Como el alma, el Ba es
la parte de una persona que vivía después de la muerte del cuerpo, y lo solían
representar como un ave con cabeza humana, que volaría desde la tumba para
unirse con ka en la vida futura.
Ren:
es el nombre que la persona recibe al nacer, aunque podría
cambiar a medida que la persona iba evolucionando. El ren viviría
mientras el nombre fuese pronunciado, lo que explica los grandes esfuerzos
realizados para protegerlo, escribiéndolo profúsamente en papiros y
monumentos, o destruyéndolo en casos de manifiesta enemistad.
Sheut:
Shuit o Jaibit: "la sombra". La sombra de una persona
estaba siempre presente. Una persona no podría existir sin una sombra, ni la
sombra sin la persona, por lo tanto los egipcios conjeturaron que la sombra
contenía a algo de la persona que representa. Por esta razón las estatuas de
los seres humanos y dioses fueron referidos a veces como sus sombras. El Sheut
fue representado como una pequeña figura humana pintada totalmente de negro,
símbolo de la muerte, o como un sacerdote de Anubis.
El Aj o Akh:
es el cuerpo
luminoso o de gloria.
un elemento vinculado con la "luz", es un concepto netamente
funerario ligado a las estrellas, y con ellas, a la resurrección e
inmortalidad. Es representado con el jeroglífico del ibis cresteado, aunque su
relación con este animal es probablemente sólo fonética.
Si bien en un principio sólo los faraones y dioses tenían Aj, este concepto se fue
modificando, pudiéndolo obtener algunas personas mediante iniciación y trabajo.
Es la máxima expresión del ser humano "realizado" que puede alcanzar
la vida futura entre las estrellas. Su aparición surge de la unión del Ka
y el Ba, aunque otros autores opinan que surgía de la unión del Ba
con el Dyet.
El Sejem:
era la
manifestación de la fuerza y voluntad divinas; podía conseguirse mediante
iniciación y arduo trabajo y confería al que lo obtenía el poder de los dioses
en este mundo. Los sacerdotes, o magos, que lo poseían se convertían en
portadores de la fuerza y voluntad divinas y su manifestación en este mundo.
Su representación simbólica es un cetro sagrado, el sejem, que
generalmente era portado por el faraón, o el
sumo sacerdote, en las ceremonias de inauguración, para consagrar y bendecir.FUENTE:
http://es.wikipedia.org/wiki/Componentes_del_ser_humano_en_el_Antiguo_Egipto
DANY ALEXSANDER MUÑOZ IBARRA
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